Una vistosa vista frontal del Exige 360
Lotus

Lotus Exige 360 Cup, tan increíble como exclusivo

Coches

Con lo mínimo imprescindible para su conducción, el impresionante Lotus Exige 360 Cup se coloca frente a nosotros. No echaremos nada de menos porque lo importante, en él como en todos los coches, será la conducción y su disfrute.

Este verano el fabricante de vehículos deportivos británico Lotus ha presentado en sociedad su último buque insignia, el Lotus Exige 360 Cup. La nueva generación de los Exige, que comenzaron su andadura allá por el año 2000, añade a su predecesor más reciente, el Exgige V6, una mayor potencia, un mayor rendimiento, una nueva cara y un plus de exclusividad.

Detalle del interior del vehículoLotus

Justo esta, la versión más extrema de la gama hasta la fecha, evoluciona en diseño con cuatro colores a elegir entre el blanco, gris, negro y plata metalizado, en combinación con el negro mate del capó, su techo y el portón trasero; evoluciona en potencia, aumentando en 10 caballos su motorización; y en eficiencia, combinando su escaso peso de 1.130 kilogramos dado por el chasis de aluminio con un sistema de escape deportivo y otras mejoras.

El habitáculo de este superdeportivo ofrece, cuasi como los vehículos destinados a competición, lo mínimo imprescindible para hacer su conducción lo más cómoda posible.

Trasera del Exige 360Lotus

Ni sistemas de infoentretenimiento, ni cuadros de mandos ostentosos, ni nada que destaque especialmente. Unas banquetas en Alcántara, a juego con la carrocería, un volante extraíble y poco más. Lo justo y necesario para disfrutar de lo esencial: la conducción.

El Lotus Exige 360 Cup, del que solamente se han producido cincuenta unidades numeradas y exclusivas que se venderán por poco menos de 90.000 euros, consigue con su motor 3.5 V6 y el paquete aerodinámico del V6 Exige Cup una carga aerodinámica de 42 kilos a 160 km/h.

Toni Castillo
Toni Castillo

La curiosidad a veces me pierde y la inquietud hace que me embarre. Pero sin la una y la otra no sería lo que soy. Me gusta lo sencillo, lo simple, tener respuestas y, si no las encuentro, sacar enseñanzas. Levantarse si se cae. Andar y no parar. Sin la tecnología no sería nadie, pero sin un pedazo de papel y un lápiz me encuentro perdido. De ciudad, pero de campo. De mar, pero de montaña. Hedonista de las pequeñas —y a veces grandes— cosas. Definirse no es sencillo, pero al menos lo he intentado.