Versace V-Race con una correa 'selva urbana'
Versace

Versace V-Race, la reinvención más salvaje

Relojes

El Versace V-Race se reinventa incorporando a su atractivo diseño unas correas con diferentes motivos vegetales denominados 'selva urbana'. El oro amarillo IP, como en anteriores ocasiones, dominará las opciones.

La reinvención del reloj Versace V-Race es una de las más arriesgadas apuestas para la colección primavera-verano de 2016 de la firma. Un cronógrafo que pretende representar la actitud y la energía de la italiana a través de la contemporaneidad de un diseño realmente atemporal acompañado por las líneas y formas que han hecho común su nombre.

El modelo se compone de una caja de 42 milímetros construida en oro amarillo IP, perfectamente circular, acompañada por un anillo superior intercambiable y una vistosa corona que muestra en relieve la medusa característica de Versace, fabricados ambos elementos también con el mismo material.

La esfera es de un intenso color negro, se encuentra bordeada por una escala taquigráfica e incluye pequeños detalles de color amarillo sobre los índices. Estos, al igual que las agujas, son de oro amarillo IP y están parcialmente cubiertos por un material luminiscente. La función cronográfica que posee podemos encontrarla a las 6 y, a las 12, se sitúa el indicador de fecha. Todas estas características vienen dadas por un movimiento conocido como Ronda 5010B, de fabricación suiza.

El Versace V-Race se encuentra a la venta desde la pasada primavera con correas en un discreto oro amarillo IP o en cuero y tela con diferentes diseños con impresiones que los diseñadores de la firma milanesa han bautizado como «selva urbana». Opcionalmente, el V-Race puede encontrarse también en color negro, azul, bronce o bicolor, además del noble metal.

Toni Castillo
Toni Castillo

La curiosidad a veces me pierde y la inquietud hace que me embarre. Pero sin la una y la otra no sería lo que soy. Me gusta lo sencillo, lo simple, tener respuestas y, si no las encuentro, sacar enseñanzas. Levantarse si se cae. Andar y no parar. Sin la tecnología no sería nadie, pero sin un pedazo de papel y un lápiz me encuentro perdido. De ciudad, pero de campo. De mar, pero de montaña. Hedonista de las pequeñas —y a veces grandes— cosas. Definirse no es sencillo, pero al menos lo he intentado.