El reloj Rolex Cosmograph Daytona
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Rolex Cosmograph Daytona, una nueva versión para todo un clásico

Relojes

El cronógrafo concebido de acuerdo a las exigencias de los pilotos de alta competición, en 1963, llega ahora con su última versión. El Rolex Oyster Perpetual Cosmograph Daytona evoluciona no sólo para no perder su esencia, sino para asegurarla.

Corría el año 1963 y nacía un nuevo Rolex. El Oyster Perpetual Cosmograph Daytona llegaba para convertirse en el cronógrafo por excelencia. En la respuesta a las necesidades de los pilotos de alta competición. En el reloj nacido para las carreras. ¿Su secreto? Su bisel, grabado con una escala taquimétrica que permitía medir una velocidad media de hasta 400 kilómetros o millas por hora. El histórico modelo que nunca ha dejado de existir, ahora, se reinventa. Y lo hace con un nuevo bisel todavía mejor, una pequeña pero importante mejora que lo reafirma en su posición.

El Rolex Cosmograph Daytona de acero 904L, se presenta en su nueva versión provisto de un bisel Cerachrom monobloque de cerámica negra patentado y desarrollado íntegramente por Rolex. Se trata de una evolución necesaria, una reafirmación que rinde tributo a un legendario legado y al característico bisel negro que hizo acto de aparición en el modelo apenas dos años después de su presentación.

Este nuevo bisel es más duro, siendo prácticamente imposible de rayar, completamente resistente cromáticamente hablando a las inclemencias, aguantando al desgaste que suelen producir los rayos del sol, e invulnerable a la corrosión. Además, se ha asegurado una más que extraordinaria legibilidad de su escala taquimétrica con la aplicación en las incisiones que la marcan en el bisel de una fina capa de platino.

El Oyster Perpetual Cosmograph Daytona funciona mediante el calibre 4130, un movimiento cronógrafo de cuerda automática, equipado con el mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual, con una reserva de marcha de aproximadamente 72 horas. Asimismo, se ha optimizado su arquitectura, con una reducción del número de componentes, un rediseño que permite una mayor fiabilidad. El reloj, con su caja Oyster y su cristal de zafiro perfectamente encajado, garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros gracias al sistema Triplock, los protectores tallados en la carrura y la propia carrura, tallada en un bloque macizo de acero 904L. El nuevo Cosmograph Daytona cuenta, además, con la certificación de «cronómetro superlativo».

Toni Castillo
Toni Castillo

La curiosidad a veces me pierde y la inquietud hace que me embarre. Pero sin la una y la otra no sería lo que soy. Me gusta lo sencillo, lo simple, tener respuestas y, si no las encuentro, sacar enseñanzas. Levantarse si se cae. Andar y no parar. Sin la tecnología no sería nadie, pero sin un pedazo de papel y un lápiz me encuentro perdido. De ciudad, pero de campo. De mar, pero de montaña. Hedonista de las pequeñas —y a veces grandes— cosas. Definirse no es sencillo, pero al menos lo he intentado.