Estuche de 3 Cohibas Robustos
Cohiba

Cohiba Robustos, el habano más deseado

Gourmet

El Cohiba Robustos es una de las enseñas de la mítica marca cubana gracias a su complejidad de sabores y facilidad de degustación.

Sin duda, si hablamos de excelencia en el mundo del tabaco tenemos que referirnos a Cohiba. Esta marca cubana fue creada en 1966 y durante varios años su distribución estuvo limitada a grandes dignatarios, tanto nacionales como extranjeros. Desde la fábrica de El Laguito, en la Habana, se produce hoy en día para casi todo el mundo, aunque se sigue manteniendo una producción limitada que hace que sus puros sean de los más cotizados del mercado.

Para la elaboración de los Cohiba se usa una selección especial de las cinco mejores vegas de primera que se cultivan en Cuba, una interesante combinación en la que tres de los cuatro tipos de hojas se fermentan en barriles, lo que da al conjunto un sabor y fragancia inconfundible que se ha convertido en marca de la casa.

Vista cercana de un Cohiba RobustosCohiba

En el caso del Cohiba Robustos nos encontramos con uno de los puros que tiene mayor aceptación entre los fumadores selectos. Con un Cepo de 50 y una longitud de 124 milímetros, su tamaño contenido asegura un disfrute intenso de 30 a 45 minutos. Su sabor resulta esponjoso, con un fondo dulzón con recuerdos a especias y tiene, como ya hemos dicho, un gran tiro. A medida que se consume parece intensificar su sabor, con un aroma con ecos de miel, madera y pimienta.

La presentación del puro es la tradicional de Cohiba, en caja de 25 unidades o en una petaca de tres tubos. En cuanto a su precio, estaríamos hablando de unos 20 euros por unidad. Hay que señalar que existe una edición limitada de 2014 llamada Robustos Supremos, que se puede encontrar a 25 euros. Este es uno de los mejores habanos cortos del mercado, ideal para disfrutarlo de una sola tacada, de principio a fin.

Alfredo Álamo
Alfredo Álamo

Escritor, soñador, amante de los viajes largos y sin prisa, disfruto tanto con las cosas sencillas como con los últimos gadgets tecnológicos, con los lugares solitarios y los conciertos abarrotados, la comida tradicional y la nueva gastronomía. Contradicciones, creo, que hacen la vida mucho más interesante.