Vista lateral de un BMW 507

BMW 507, el deportivo que casi arruinó a BMW

Coches

Este magnífico roadster significó la vuelta de BMW al mercado de los deportivos de lujo a finales de los años 50, en plena competencia con su eterno rival, Mercedes.

Tras la Segunda Guerra Mundial, BMW quedó en estado latente. Hasta el año 1951 no reiniciaron la producción de nuevos vehículos, tratando de recuperar una década de parón, sintiendo la competencia de Volkswagen en el segmento más asequible y de Mercedes en el de lujo. En 1955 presentaron el BMW 507, un roadster de gran lujo cuyo objetivo era el de demostrar la gran capacidad de la marca alemana, tanto por su diseño como por su motor.

Diseñado por Albrecht von Goertz a partir de una idea de Max Hoffman, el BMW 507 era un descapotable de dos plazas con unas líneas redondeadas y suaves que le proporcionaban una gran elegancia, al mismo tiempo que una notable aerodinámica. Construido en aluminio, sólo se produjeron 253 de estos deportivos, construidos uno a uno y de manera casi artesanal.

Vista del interior de un BMW 507Norbert Schnitzler editada con licencia CC BY-SA 3.0

En cuanto al motor, estaríamos hablando de un V8 de 3,2 litros, capaz de ofrecer 150 caballos. Debido a su contenido peso, gracias al aluminio, el BMW 507 tenía una aceleración de 0 a 100 de 8,8 segundos y una velocidad máxima de 217 kilómetros por hora.

Pese al indudable esfuerzo de BMW por construir este deportivo, dotándolo de la mejor tecnología de la época, el resultado no fue el esperado. Su precio de venta se convirtió en un obstáculo, ya que habían pensado sacarlo a la venta por 9.000 dólares, llegando más tarde a 10.500. Aunque el coche se vendió bien entre celebridades como Elvis Presley nunca llegó a cumplir las expectativas.

Vista frontal de un BMW 507Stefan Krause editada con licencia CC BY-SA 3.0

De hecho, su intención inicial de vender 5.000 BMW 507 al año quedó limitada a 253. Con cada nuevo coche, BMW perdía dinero, lo que le supuso caer casi al borde de la bancarrota; un abismo que logró evitar años más tarde gracias a modelos mucho más baratos y populares, como el BMW 700 o el 1500.

Hoy en día, sin embargo, el BMW 507 es un roadster muy valorado por los coleccionistas de coches clásicos, llegando a alcanzar precios en subasta superiores a los 600.000 euros. Sin duda, una pieza única llena de historia.

Alfredo Álamo
Alfredo Álamo

Escritor, soñador, amante de los viajes largos y sin prisa, disfruto tanto con las cosas sencillas como con los últimos gadgets tecnológicos, con los lugares solitarios y los conciertos abarrotados, la comida tradicional y la nueva gastronomía. Contradicciones, creo, que hacen la vida mucho más interesante.